viernes, 17 de febrero de 2012

¿DONDE ESTÁIS?



   ESTOY ENFERMO ...
¿ DONDE ESTÁIS ?

       No dejaré  que tu corazón  se entristezca, que  se mezcle  con lo que podría causarte inquietud.
El mejor regalo  que te puedo ofrecer  es ponerme a tu lado y acompañarte  con gratuidad. 

Te ofrezco mi persona,  mi amistad limpia,  mi presencia acogedora y tierna.

¡Dios nos quiere alegres!.
 No temas amigo enfermo que gritas desesperado, porque, dejando tu miedo fuera del corazón, liberarás tus facultades, tu mirada será limpia, sentirás  una
 alegría inocente, aquella en la que en  medio de tu temor, te devolverá tu felicidad sobre la tierra. 

Yo, ya te he tendido mi mano, ¿la sientes?.

No entristezcas; recuerda que la  alegría engrandece tu alma, te une a otras personas, te regala vida y fortalece  tu salud.
En vuestro ambiente frío, deshumanizado y muy vulnerable, me sucede que        
los mediadores preferidos de mi amor habéis sido vosotros, en medio de vuestra enfermedad”.

Con vosotros, Dios llega a mi intimidad y al centro de mi corazón. Por eso:
Siento que os debo tanto Queridos Enfermos.

            Joseph Falcky